Una Señora me ayudo

Una Señora me ayudo
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Una Señora me ayudo

 




 

Una Señora me ayudo. Mis padres y yo vivíamos en un poblado en provincia, en esta localidad es común que todos nos conozcamos; ya sea porque nuestros abuelos se conocen o simplemente porque todos sabemos a que familia pertenece cada quien. Es un poblado tranquilo, aunque no con mucha gente, pero cuenta con casi todos los servicios. Para ese entonces yo tenía alrededor de 6 años y en el pueblo me podía pasear por todos lados sin temor a perderme o que alguien me hiciera algún mal.

Mis padres al igual que la mayoría de la gente del pueblo eran muy devotos de la Virgen de Guadalupe y habían prometido una manda de ir a visitarla a la basílica que se encuentra en la capital del País. Bien recuerdo que ellos no tenían mucha intención de llevarme, pero las cosas se fueron dando puesto que no encontraron con quien dejarme. Papá tenía un auto y aunque sabia manejar muy bien nunca era lo mismo manejar en la capital de la república, tal vez ahí estaba su desconfianza.

Llego el día esperado que cabe mencionar no era precisamente el día que se venera a la virgen, pero por algún motivo que aún no recuerdo había una gran concentración de gente. Recuerdo que papá no dejo el auto en un estacionamiento pues al parecer ya estaba lleno eso lo puso aún más nervioso. Total, estaciono el auto a una distancia considerable de la basílica y nos dispusimos a ir a pie todo el trayecto.

Me encontre a la Señora que me ayudo cuando me perdi.

Antes de ingresar a la basílica llego sorpresivamente un tumulto de gente, lo que ocasionó que me desapartara de mis padres fue tanto la aglomeración que cuando menos sentí me encontré solo en un pequeño parque.

Bien recuerdo la desolación de aquel sitio, fue tanta mi angustia y soledad que empecé a llorar desenfrenadamente y me senté en una banca de aquel parque; cuando de repente sentí la presencia de la señora que me ayudo; de aproximadamente 50 años, lo que mas me llamo la atención es que bestia ropa como si fuese de otra época; bien recuerdo que quise explicarle lo sucedido y antes de empezar ella me interrumpió para decirme no te preocupes te llevare al auto de tus padres.

Nunca supe cómo ni cuándo, lo único que recuerdo que inexplicablemente aparecí dentro del auto de mis padres dormido; al poco tiempo llegaron mis padres, atónitos por verme dentro del auto sin ningún daño aparente me comentaron que llevaban 4 horas buscándome y que habían ido al auto para ir a dar parte a las autoridades. Recuerdo que lo único que les dije fue “Una Señora me ayudo”.

Este fue un hecho real del mundo Sobre Natural. Ahora cuento con casi 40 años y recuerdo con gran nostalgia aquel episodio de mi vida y cada año acudo a aquel sitio con la intención de volverme a encontrar a Una Señora que me ayudo.

 

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